Mundo ficciónIniciar sesiónEl despacho de la casa de Como era menos majestuoso que el de la Villa Bellandi, pero no menos imponente. Paneles de madera oscura, un par de vitrinas con botellas de coñac añejo, una enorme mesa de roble al centro y, sobre una de las paredes, colgada con discreción, una réplica en miniatura de la espada de Damocles.
Fabio estaba de pie junto a la mesa, leyendo unos papeles con el ceño fruncido. Dante, en cambio, permanecía junto a la ventana a







