Mundo de ficçãoIniciar sessãoBang. Bang. Bang.
Dante no se detuvo. Sus pasos eran firmes, brutales, una marcha de ejecución. Disparaba mientras avanzaba, cada vez más rápido, cada vez más feroz, cada vez más fuera de sí.Las balas de Dante atravesaron la madera de la puerta como si fuese papel, dejando agujeros humeantes.
Al otro lado, Nikolai soltó un grito gutural, mezcla de rabia y desesperación. No había esca







