Mundo ficciónIniciar sesiónUn crujido. Un susurro de pasos en la piedra. Svetlana apenas levantó la cabeza, un movimiento torpe, como de un pájaro herido.
Entre las hebras sucias de su cabello, los ojos, hundidos y desbordados de lágrimas viejas, divisaron una figura acercándose.
Al principio no entendió.
El cerebro, empapado de dolor y vacío, tardó en registrar lo que veía.
Un hombre.
Alto.
Oscuro.
Caminando hacia ella como una sombra arrancada del infierno.







