Capítulo 90: Aunque Fuera a los Golpes.
Lía llegó a la firma de abogados con el corazón acelerado.
El trayecto en taxi le pareció eterno; miraba por la ventana intentando calmar su respiración,
pero la ansiedad le oprimía el pecho. No solo por el robo del cuadro, sino por el temor de
cruzarse con alguno de los Cancino.
Al llegar, entró en la recepción y preguntó por el abogado Barboza. La recepcionista la
reconoció de inmediato. Su mirada fría y el tono de desprecio fueron inconfundibles.
Lía lo sintió como una bofetada invisibl