Capítulo 62: Lía Ramírez.
Durante los meses de recuperación, Dayana se encargó de convertir ese recuerdo en veneno.
Le repetía, una y otra vez, que Lía no había sido más que una interesada, una mujer sin principios que se había acostado con otros hombres mientras él se debatía entre la vida y la muerte.
“Una zorra”, llegó a decirle más de una vez, con esa frialdad venenosa que la caracterizaba.
Jorge intentó creerle. Quiso convencer a su corazón de que era mejor así, que debía odiarla para poder seguir adelante.
Pero