Capítulo 27: Vestido de Tres Pesos.
Lía escuchó su móvil vibrar insistentemente. Al desbloquearlo vio varios mensajes desconocidos. Frunció el ceño; no sabía quién le escribía, pero decidió leerlos.
—Veo que necesitas dinero. Si ese vestido de tres pesos comprado en el centro te hace ver deliciosa, ¿cómo te verías con uno un poco más costoso?
El estómago se le revolvió. En cuanto terminó de leer, supo exactamente quién era: Alexander.
¿Quién se creía ese hombre para burlarse de su vestido? A ella le encantaba cómo se veía.
Llegó