Capítulo 26: Huyendo de la Fiesta.
El taxi se detuvo frente a su casa. Lía pagó rápido y bajó, sintiendo cómo el aire frío de la madrugada le rozaba los brazos descubiertos. Aún tenía el pulso acelerado. No sabía si era por la fiesta, por la escena con Alexander… o por esa sensación incómoda que él había dejado en su piel.
Cerró todas las cerraduras, una a una. Subió las escaleras con prisa, abrió la puerta de su habitación y por fin soltó un suspiro. Dejó el bolso sobre la mesa. Sólo entonces apoyó la espalda en la puerta, dej