Capitulo 87: El Reencuentro.
Lía se encontraba en la galería que hacía pocos días había alquilado en el centro de la ciudad. Aquel lugar, con sus paredes blancas y el aroma a óleo recién seco, era su refugio. Allí expondría su colección más importante: “Madre”, una secuencia de doce cuadros que narraban su vida desde el día en que encontró a su hija hasta el presente.
Cada lienzo era un pedazo de su alma: el accidente, el miedo, la enfermedad de Lucía, las noches sin dormir, las luchas silenciosas y las victorias pequeñas