Mundo ficciónIniciar sesiónFabiola, una maquilladora profesional, está en una relación estable y feliz con Danilo, un recien CEO de una empresa de autorepuestos; pero se encuentra entre la espada y la pared cuando conoce al hermano de su novio, Diego, un piloto de avión de prestigio, el cual resulta ser su antiguo amor de adolescencia que la dejó después de que en un noche ella se entrega a él en cuerpo y alma.
Leer másAntes del día de navidad la mayoría de la familia se dirige al hangar en donde hace poco más de un año Diego llevó a Danilo y Fabiola, cuando estos estaban comprometidos.Esos recuerdos hacen que tres de los presentes se vean a la cara y, de repente, rían. Recuerdan la escena dentro de la avioneta Cessna, donde Danilo vomitó, y luego Fabiola se golpeó la cabeza, quedando desmayada. La tensión en ese momento se podía cortar con un hilo, todos lo saben, y agradecen que la historia haya cambiado.—¿Estás segura de que quieres hacerlo?—¡Sííí! —exclama Danna, emocionada.Aunque a Danilo no le gusta mucho la idea no quiere quitarle la emoción a su hija, además también confía en Diego, así que lo permite.A la avioneta no solo sube Danna junto a Brianna quien la acompaña, sino que también Eiri, Edgar y Giselle quienes nunca han subido a una avioneta.La tensión por el miedo es palpable en los más grandes, pero una vez que Diego les explica todo, y coloca sus cosas, respiran profundo.Luego,
—¿Ya llegaron todos? —cuestiona Giselle, temblando de nerviosa.Su tutora de proyecto le dice que sí.Ha llegado el mes de julio, y con él, el día de la defensa de su proyecto de fin de año. Si todo sale perfecto incluso podría conseguir una beca en alguna prestigiosa universidad. Aunque su hermano mayor le haya dicho que va a contar con él, ella quiere ganarse las cosas por su cuenta; pues eso la satisface y llena de fuerzas.Para la misma fecha del año pasado, jamás hubiera imaginado que no solo iba a presentar su proyecto sin ninguna de sus amigas, sino que sus padres se separarían, que tendría un novio, una suegra, tres cuñadas, una sobrina, y a sus hermanos mayores siendo verdaderos hermanos entre sí.Giselle siente que, si al final del día, todos ellos lograron superar los obstáculos de la vida, ella también lo hará, junto a Edgar.En la pantalla en el escenario aparece el título de su proyecto, uno inspirado en el arte, enfocado en el diseño de ropa para damas y caballeros tenie
Fabiola con una energía desbordante, planea su boda. No solo requiere de ayuda de Aitana, sino que de toda la familia, e incluso de otras personas, a las cuales les parece inicialmente una locura, pero a la pelinegra solo le basta con hacer una llamada a Steve Down para que facilite el proceso.Aunque todo es un corre corre, la misma Fabiola termina mirándose al espejo satisfecha, pero nerviosa, viendo su vestido de novia. Un vestido corto de encaje con una hermosa corona, un velo largo, y un maquillaje excepcional que se hizo ella misma.—Ya están aterrizando —avisa el supervisor, y por teléfono indica a los demás lo que deben hacer.Mientras tanto, Diego baja del avión, tras verificar todo. Adriel le palmea la espalda y le dice que lo espere un momento en la pista, pero el ojimiel está demasiado ansioso.Fabiola no le ha respondido los mensajes desde anoche, y aunque todos sus familiares le han dicho que está bien, no sabe por qué razón ella no responde. Teme que esté molesta por est
El pecho de Diego da un vuelco, entre asustado y ansioso, cuando sus manos se encuentran poniendo en funcionamiento la máquina de control del avión. A su lado, su compañero Adriel quien hace la función de piloto principal, lo examina, y ríe.—¿Estás nervioso? ¡Pero si has volado un millón de veces!El ojimiel le da una mirada, dándole la razón, pero el traje le aprieta, y se siente sofocado.Cuando hizo la prueba de visión hace dos días, estuvo perfecta. Al ser uno de los mejores pilotos le dieron una rápida oportunidad para regresar, aunque como copiloto por un periodo de prueba corto; pero no es eso lo que le genera tanta ansiedad, es saber que cuando ascienda, no volverá a estar con Fabiola como estos meses, dándole todo su amor.Definitivamente ama volar, pero estar lejos de ella y su bebé de ahora seis meses en la barriga, comienza a desagradarle.No obstante, de nuevo, sabe que es un sacrificio que debe hacer, para terminar de pagar su casa, mantener a su familia a salvo y cómo
Los besos que Fabiola recibe la despiertan rápidamente, con una sonrisa.—Feliz día de San Valentín —expresa Diego, besando su nariz por ultimo.La pelinegra bosteza y lo abraza con fuerza, murmurando lo mismo en su pecho. Está emocionada por el día porque le tiene un regalo y además irán al cumpleaños de Danna.—Pensé que me despertarías con rosas y chocolates —bromea ella.El ojimiel acaricia sus hombros en su abrazo, riendo.—De tenerte un regalo lo tengo.Los ojos de Fabiola brillan.—¡Yo también te tengo uno!Ninguno de los dos puede con la felicidad que les hace sentir el hecho de que puedan darse estos regalos, sobretodo Diego, el cual todavía se siente intimidado, casi avergonzado, cuando ella le regala cualquier cosa.Ambos se preparan para hacer el desayuno y entonces Fabiola es la primera en mostrar su regalo. Tiene algo en el puño y Diego ríe sin saber qué rayos esconde.—¿Otro anillo pero sin salsa de ajo?—¡No! —Ríe, y abre la mano, dejando ver un pequeño candado—. Es sol
—¿Harás algo este catorce de febrero?Ante la pregunta de Brianna, Danilo deja de prestarle atención al dibujo de Danna.—Ahm… No estoy… Muy atento al tiempo, ¿qué día es?Brianna busca en su teléfono el día.—Viernes, pasado mañana.El rubio suspira. No puede evitar recordar dos cosas, la primera que, cuando estaba obsesionado con Brianna en la universidad, siempre quiso invitarla a cenar de forma romántica, pero está siempre lograba esquivarlo. Luego, el recuerdo que tiene es el de Fabiola, con su cabello negro suelto, en aquella floristería. Él la conoció un catorce de febrero. El año pasado lo habían celebrado en un bonito restaurante, con comida fina, ella luciendo un vestido formal pero precioso. Y ahora. Ahora todo ha cambiado.Ya no volverá a tener catorces de febrero como en su pasado con Brianna ni con Fabiola.—Ah… Tengo terapia en piscina y… entrenamiento con máquinas… Voy a estar… ocupado.—Pero es mi cumpleaños —se queja Danna, haciendo que Danilo la mire sorprendido—. Br





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