Narra Fabiola.
—¿El cuatro de noviembre? ¿Es en serio? —cuestiona mirándome, al parecer molesto.
No entiendo por qué le afecta.
No entiendo por qué me parece tan atractivo justo así.
—¿Y qué tiene esa fecha de especial para ti? —Me cruzo de brazos—. Seguramente ninguna, Diego. Así que déjame salir.
Camino hasta la puerta pero su cuerpo la tapa toda y me detiene por los hombros cuando intento llegar a la manilla. Nuestro contacto tiembla y él se inclina para verme mejor. O bueno, para intimi