Mundo ficciónIniciar sesiónAlberth Sandoval, un multimillonario conocido por su falta humor y paciencia, recibe una impactante solicitud su difunto mejor amigo, Edwards, a través un video póstumo: el cual pide que debe proteger a su hija Valeria casándose con ella. Valeria de 18 años, es una joven problemática y malhumorada que sufre de ansiedad, y su vida corre peligro debido a familiares codiciosos que intentan arrebatársela para robar su herencia. La vida meticulosamente ordenada de Alberth se desmorona al asumir esta inesperada responsabilidad. Valeria, pequeña en estatura pero con una personalidad intensa, contrasta fuertemente con Alberth, un hombre alto y corpulento. A pesar de sus diferencias y la tensión inicial, Alberth deberá romper su noviazgo con Joselyn y encontrar la manera de casarse por compromiso para proteger a Valeria. ¿Podrá Alberth soportar los desafíos de este inusual matrimonio y garantizar la seguridad de Valeria? "Mi Pequeña Esposa" es una historia de amor y valentía, donde dos almas dispares encuentran un inesperado refugio el uno en el otro, mientras luchan contra fuerzas externas que amenazan con destruirlos.
Leer másAlberth Cuando desperté, estaba en el hospital. El dolor en mi cuerpo era intenso, pero lo primero que vi fue a Valeria a mi lado.—Amor, ya todo pasó—me dijo con una voz dulce, aunque preocupada.—Me asusté... pensé que te iba a perder— murmuré, tratando de incorporarme. —Tranquilo, cariño. Estoy bien, aquí el herido eres tu. Al parecer la bala solo te rozó—me respondió, intentando calmarme—Tú herida se volvió abrir y por ahí mismo la bala rozó. Pero ya estas bien.—Pensé lo peor... cuando el me mando esa imagen, incluso pensé en nuestro bebé— expresó sintiendo una mezcla de alivio y tristeza.—Tranquilo, amor. Todavía no es el momento. Ya todo terminó. A pesar de que perdí a mi padre y a mi padrino, los malos recibieron su merecido. Me duele lo de mi nana, a pesar de todo la apreciaba, pero solo estaba cubriendo a su esposo. Y Jared también fue encarcelado por cómplice.—Quién lo diría— Susurre soltando un suspiro pero luego — Y Joselyn —pregunté curioso.—Lamentablemente, Joselyn
Alberth Esto es una maldita pesadilla. La preocupación me consumía mientras marcaba una y otra vez el número de Valeria sin obtener respuesta. Algo estaba pasando y no podía entender qué. Salí de la clínica de inmediato, decidido llamar a mi tía para preguntar por ella.—¿Tía esta Valeria en casa?—Pregunto preocupado.—No querido, se fue en busca de unos cuantos dulces. Hace más de una hora. ¿Pero que pasa hijo?—Pregunto Nerviosa.—Tía, recibí un mensaje de ella que necesita hablar urgente conmigo, sin embargo no contesta la llamada ahora estoy preocupado. Donde estará metida, ya hubiera estado en casa.—Dios mío, la vi nerviosa cuando salió de aquí, pero ella no me dijo nada más.—Bueno cualquier cosa me llamas.Me sentía sofocado, he inquieto, mi tía no sabia nada de mí esposa. Me pregunto, que esta pasando. El mensaje de mi esposa me dejó consternado, que tenia que decirme. Por otro lado yo descubrí algo terrible. Jared, ese maldito amigo de Valeria, era el que estaba detrás de l
Valeria.Me quedé paralizada, escuchando cómo planeaban destruir a Alberth. Mi esposo, el hombre que amaba más que a nada en el mundo, estaba en peligro por culpa de estas personas en quienes había confiado toda mi vida. ¿Por qué tanta traición? ¿Cuál era su objetivo? Martha y Jared, no podía creer.Intenté moverme, pero tropecé con alguien. Al levantar la vista, me encontré con Thiago Bravetti, el hombre que buscaba venganza. Su mano se cerró con fuerza alrededor de mi brazo, y grité con todas mis fuerzas, esperando que alguien me ayudara. Jared se acercó, su expresión reflejaba sorpresa, pero también algo más... algo que me aterrorizaba.—Ah, a ti quería encontrarte —susurró Thiago, su voz cargada de odio. Al instante, Martha y Edwin me miraron con sonrisas que me helaron la sangre.—Señor Thiago, ella es la hija del asesino de su familia —espeto Edwin, pero noté la sorpresa en los ojos de Jared.Mi mente corría, tratando de entender qué estaba pasando. Edwin mencionó que todo el ti
Valeria Me desperté con una sensación extraña, una mezcla de deseo y cariño que me envolvía al verlo a mi lado. —¿Sabes qué?— mencionó acariciando mis labios, su tono era en voz baja, mientras lo observaba. Él me miró curioso, esperando mis palabras.—Dime.—Me desperté con unas ganas inmensas de hacerte el amorÉl sonrió, pero enseguida negó con la cabeza.—No puedes... no así como te sientes—, le dije y el sonrió negando, aunque noté el brillo en sus ojos, ese brillo que solo salía cuando quería más. Hizo un puchero adorable, como si se resistiera a mis palabras. Sus manos, sin embargo, decidieron ignorar nuestra conversación y comenzaron a deslizarse por mi cuerpo. Sentí cómo bajaba suavemente mi panty.—¿Qué estás haciendo?— le susurré, tratando de detenerme, aunque mi cuerpo ya estaba respondiendo.—Por favor... solo quiero tocarlos— murmuró. Sus dedos rozaron mis pechos, hinchados por el embarazo. —¿Puedo?—preguntó con una mezcla de ternura y deseo.Suspiré, sin poder resistirm
Último capítulo