Alberth
Cuando desperté, estaba en el hospital. El dolor en mi cuerpo era intenso, pero lo primero que vi fue a Valeria a mi lado.
—Amor, ya todo pasó—me dijo con una voz dulce, aunque preocupada.
—Me asusté... pensé que te iba a perder— murmuré, tratando de incorporarme.
—Tranquilo, cariño. Estoy bien, aquí el herido eres tu. Al parecer la bala solo te rozó—me respondió, intentando calmarme—Tú herida se volvió abrir y por ahí mismo la bala rozó. Pero ya estas bien.
—Pensé lo peor... cuando e