La revelación de Javier había dejado un silencio espeso y opresivo. Melissa la miraba con incredulidad, intentando procesar lo que acababa de escuchar.
—¿Es cierto, Dani? —preguntó Melissa en un susurro sin poder creerlo.
Daniela bajó la mirada, mientras sus manos temblaban sobre su regazo.
—Sí —murmuró. —Los mellizos son hijos de Víctor.
Melissa se cubrió la boca con ambas manos con los ojos brillantes por la sorpresa. Javier, en cambio, la observaba con una expresión grave.
—Él lo descubr