—¡¿Qué demonios es esto, Melissa?! —La voz de Javier tronó, apenas cruzaron la verja que daba al costado de la casa.
—¿Por qué tienes que gritarme? —respondió ella, girándose con los ojos brillantes de frustración.
—¡Porque eres mi hermana! ¡Y estás…! ¿Estás saliendo con Bruno Machiatti?
—Sí… y estoy a unos metros de ti, Javier…
Melissa sintió la mirada de Javier clavarse en ella, lo supo desde un principio, él debía saber quién era Bruno, y aunque no estaba preparada para algo así, no se dejó