Suspiro. ‘‘¿Qué quieres que te diga, Aiden? ¿Está bien? ‘‘Sacudo la cabeza’‘. Porque, ¿adivina qué? No está bien. Hay otra mujer que está embarazada por tu culpa. Me echaste de mi casa y la llevaste a vivir contigo. Desperdiciaste diez años de nuestra vida juntos sin siquiera pensar en mis sentimientos.
Me sorprende cuando tiene la gentileza de parecer tímido.
‘‘Lo sé. Podría haberlo manejado mejor. ‘‘Esta vez se pasa la mano por la cara y se detiene en la boca.
"¿Crees?"
“Mira, lo siento. Todo