La bilis me sube por la garganta cuando pienso en Daisy y Aiden juntos. En cómo ella gimió su nombre, en cómo gritó el mío. En cómo se corrió sobre su polla, apretándolo con fuerza.
¡Mierda!
Las cosas entre nosotros iban perfectas antes del fin de semana del cumpleaños de mi madre. Entonces Henry lo arruinó todo con sus preguntas. Luego su amiga Olivia, cuestionándola, haciéndola dudar de nosotros. Pensé que después de hacer el amor en mi oficina, todo esto había quedado atrás. ¿Pero ahora? ¿Es