‘‘Sé que estás ahí, cariño, por favor. ‘‘La voz de Henry cambia como si le hubieran abandonado todas las fuerzas para luchar. No creo haber oído nunca a mi hermano sonar tan desesperado, tan indefenso.
“Rebeca, voy a hablar con tu papá. ¿Te parece bien que lo deje entrar?”
No sé si hay más en la historia, pero no voy a traumatizar a mi sobrina si necesita cinco minutos sin mi hermano respirándole en la nuca. Estoy muy contenta de intervenir. Todavía no lo he perdonado por su trato hacia Daisy.