DAISY
Han pasado tres semanas desde la visita improvisada de la madre de Collin y firmamos el contrato de crianza compartida que Collin había redactado. La vida ha vuelto prácticamente a la normalidad. Collin es todo un hombre de negocios. Es innegable que es un adicto al trabajo, siempre tiene el teléfono o el portátil a mano. Llega a casa, cena y luego desaparece en su man cave durante horas. Cuando estoy en el apartamento, paso la mayor parte del tiempo en mi habitación, leyendo o viendo la