Luar se encontraba hipnotizada ante aquellos ojos oscuros y misteriosos, los mismos que siempre han sido para ella un enigma.
Sintió cómo su cuerpo fue atraído hacia Kim, la cercanía entre ellos se sentía como un cálido oleaje, en tanto una explosion de sensaciones se esparcieron en ella, provocando que su corazón se acelerara al volver a sentir el mágico toque de aquellas masculinas manos.
Lentamente y sin apartar sus miradas, sus labios se fundieron en un largo y delicado beso, sus feromonas