Capítulo 6. Una cena especial.
Gracias a la madre luna era fin de semana y estaba de descanso, pero lo único en lo que podía pensar era en la escena de coqueteo entre mi jefe y su prometida, y en lo que realmente significaban sus últimas palabras.
El timbre de la puerta sonó de repente, quién vendría a visitarme en medio de la noche.
Frente a mí se encontraba mi jefe y no se veía muy bien, su bello rostro se veía demacrado y se podía notar claramente que había llorado, algo que me sorprendió.
Sus ojos se encontraban rojos e