En estos momentos mi pecho y rostro se encontraban contra el escritorio de mi jefe, mientras este arremete contra mi con fuerzas, trato de ahogar mis gemidos debido a que me podían escuchar afuera y eso sería verdaderamente vergonzoso, no podría volver a mirar a la cara a ninguno de mis compañeros de trabajo.
Sentí como enredaba sus dedos en mi cabello tirando un poco de ellos y girando mi cabeza hacia un lado, mientras preguntaba cerca de mi oído si me gustaba lo que me hacía, pero al ver que