—¿Reina?
Diego clavó una mirada mortal en la mano de Mateo que me sostenía, su voz repentinamente se volvió cortante.
—¡Valeria! ¡Más te vale explicarme de qué se trata esto!
Respondí con impaciencia. —¿Acaso hace falta explicar algo? Ya terminamos, ¿recuerdas?
El rostro de Diego se ensombreció al instante, luego soltó una risa fría. —¡Qué ruptura ni qué nada! ¿Acaso yo estuve de acuerdo? Aunque hubiéramos terminado, ¿no pudiste esperar ni un día antes de conseguirte a cualquier alfa que salió d