(NARRADO POR KEELEN)
Siete días. Siete días de mirar el techo blanco de esta habitación de Houston, contando las grietas en la pintura como si fueran las coordenadas de un yacimiento perdido. Siete días en los que el silencio de Eira ha sido más ensordecedor que el zumbido de las máquinas que me mantienen vigilado.
Artemises estaba sentado en el sillón de cuero desgatado, con un libro de arqueología clásica abierto en el regazo, pero sus ojos no se movían de la página. Estábamos atrapados en u