Mundo ficciónIniciar sesiónEl regreso a la facultad para gestionar la prórroga de mi beca no fue la entrada triunfal que esperaba. Caminábamos por el pasillo principal; yo apoyada en mis muletas y Keelen a mi lado, sujetándome por la cintura con esa firmeza protectora que ya no escondía. Mi padre caminaba unos pasos por delante, manteniendo una distancia gélida pero necesaria.







