Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio que quedó en la sala tras la retirada de mis padres era pesado, casi asfixiante. El eco de las amenazas de Keelen aún vibraba en las paredes, mezclándose con el aroma a vino derramado y orgullo herido. Me quedé mirándolo, sentada en el sofá con la pierna extendida, sintiendo un nudo en la garganta.
Keelen se dejó caer a mi lado. Ya no tenía esa sonrisa iróni







