Mundo ficciónIniciar sesiónLa caminata por las ruinas se detuvo cuando el sol de mediodía se volvió insoportable. Keelen guio al grupo hacia una pequeña taberna en un pueblo cercano, un lugar con mesas de madera azul y manteles de cuadros blancos, oculto bajo la sombra de un emparrado de uvas. El aire olía a orégano, cordero asado y vino local.
Mis amigas, Sira y Dafne, se sentaron a mi







