Mundo ficciónIniciar sesiónEl bar estaba en una zona apartada del Pireo, un lugar donde el olor a salitre y a combustible de barcos se mezclaba con el humo del tabaco barato. No era el tipo de sitio al que un Thalassa solía ir, y por eso mismo lo elegí. No quería cámaras, no quería testigos y, sobre todo, no quería que Némesis tuviera ojos en esta conversación.







