Hasta que terminó la fiesta, Estela seguía sin entender nada.
Tomó a Miranda del brazo y le preguntó sin rodeos:
—Oye, Miranda, ¿por qué Lino te trata con tanta coba? Según yo, la familia Rojas también es muy influyente, ¿no? No es para tanto, la verdad, qué oso.
—Su hermano mayor no necesita hacerlo, claro, pero él no es hijo de la señora Rojas —explicó Miranda restándole importancia.
—¿Qué? ¿No es hijo de la señora Rojas? Pero... ¿no dicen que es el consentido de la familia Rojas? —Estela se