Mundo de ficçãoIniciar sessãoGuillermo solo respondió con un distante “ah” y volvió a sus documentos.
¿Ah?
¿¿Ah??
¿¿¿Ah???
Miranda lo miró fijamente durante diez segundos, incrédula. Verlo tan tranquilo y despreocupado mientras ella se sentía agotada y a punto del colapso la sacó de quicio.
De repente, se volteó y, con un movimiento rápido y ágil, subió ambas piern







