—No sabía que tu esposo fuera tan bueno para mensajear.
Miranda: ...
Pensó un momento. Si le hacía caso a Estela y le avisaba a Guillermo que aún no llegaba a casa, conociendo la forma de pensar de él, seguro creería que un aviso tan repentino era una señal de que la habían secuestrado.
Entonces, ¿qué podía decirle antes de ir al grano?
Recordó la sopa que Guillermo le había preparado y se le ocurrió una idea.
Miranda: 【¿Qué cenaste, pescadito?】
Después de enviarlo, releyó su mensaje con satisf