Anna
Salgo del apartamento con esa extraña sensación de ser seguida, marcada. Como si su presencia aún se aferrara a mi piel, recordándome que le pertenezco. Cada paso en la calle me parece vigilado. TiemblO, sin saber realmente si es por frío o por otra cosa.
Louis no dijo nada más. Se limitó a besarme la nuca antes de dejarme ir, con una sonrisa satisfecha en los labios, como un felino saciado que sabe que su presa volverá por sí sola.
Aprieto mi bolso contra mí y tomo la dirección de la unive