Anna
Cae la noche. Me lleva de vuelta a su guarida. Su mano se desliza en mi cabello, sus labios se detienen en mi sien.
— Esto es solo el principio. Te quiero en todas partes. Incluso donde crees ser libre… ya no lo eres.
Me estremezco. Y sin embargo, una parte de mí ama esta jaula. Porque es suya. Y porque, a pesar del miedo… encuentro mi lugar en ella.
El silencio pesa cuando cierra la puerta detrás de nosotros. Oigo el tintineo de la cerradura. Ya no hay escapatoria posible. La mirada de Lo