—La intervención fue compleja —relató el doctor—. Logramos extraer el proyectil. No hubo fragmentación, lo cual facilitó parte del procedimiento, sin embargo...
Su pausa hizo que apretara los puños nerviosa. Esa palabra pesó más que todo lo anterior.
—La zona cerebral comprometida sufrió un daño severo. Hubo varios paros cardíacos durante la operación. Logramos estabilizarlo, pero su estado sigue siendo crítico. Ha sido inducido a coma farmacológico. Por el momento, su cuerpo no puede enfrentar