DANTE.
Se me hacía divertido ver a estar mujer en mis brazos, me enojo mucho que no me obedeciera, no quería salir del auto, de verdad podía ser tan molesta, mi paciencia estaba al tope, tenía muchas formas de torturar a esta desvergonzada mujer, así que la tome en brazos llevando su cuerpo en mi hombro hasta a la puerta.
Una vez abrieron en la entrada, la baje al suelo bruscamente.
- ENTRA –La empujo sin mirarla, pero miro que se tropieza con sus pies y cae sin más.
Fui más rápido y la atrape