Sheila, camino por un pasillo hasta llegar a un lugar muy hermoso, donde las flores desprendían sus deliciosos olores y adornaban un fino camino hacia un pequeño puente de media luna.
Ella detuvo su camino a la mitad del puente y respiro profundo mirando hacia el cielo, sus manos temblaban. Sheila, nunca se había enfrentado de esa forma a otra mujer, no había tenido esa necesidad y ahora era la primera vez que se enfrentaba a alguien, fue como su primer enfrentamiento en el que salió victoriosa