DANTE.
Necesitaba calmarme, verla completamente desnuda por primera vez, trajo a mí recuerdos de cuando pensaba entregarse a mi aquella noche y despertó en mí el deseo más salvaje, tenía que controlarme.
No sé qué me pasaba, pero con esa mujer no podía simplemente tomarla ni hacerla mía como a las otras mujeres, quería tenerla y castigar a esa mala mujer, pero solo no podía, tuve que salir de mi habitación y refrescarme rápidamente, tenía que distraerme de lo contrario no la dejaría tan fácil.