El Hombre cogió la botella de vino que había descorchado y derramo todo el licor sobre el cuerpo desnudo de la mujer.
Sheila tembló fuertemente, no sabía que era lo que pretendía hacer con ella ese hombre.
Él siempre hacia cosas extrañas con ella, en los lugares más extraños, que la sorprendería sii hiciera algo tan normal, como cogerla y ya.
- Hombre de hierro, ¿que estás haciéndome? ¡suéltame ahora! –
Exclamo Sheila enojada.
Leandro soltó las manos y las piernas amarradas de la mujer, Sheila