—¿Llevar a dónde? —Patrick preguntó, acompañándolo con la mirada cuando se levantó de la silla del director y caminó hasta la puerta.
—Sevilla. Voy a adelantarme. —dijo, abriendo la puerta de su oficina y esperando hasta que Patrick también se levantara para pasar afuera, así que cerró la habitación, apresuradamente. —Nos vemos el domingo, hermano.
—Pero… —Patrick balbuceó, desconcertado y totalmente sorprendido, pero se calló cuando vio que Ares no esperaría para escuchar su cuestionamiento co