—Necesito llegar vivo a esa reunión, ángel.
Estuve de acuerdo con él de nuevo, con el corazón hundido cuando lo vi caminar hacia el auto.
—Ares. —Lo llamé antes de que entrara, y lo vi volverse hacia mí, apoyando su mano en la puerta abierta. Así que respiré hondo, concentrándome para mostrar mi mejor sonrisa de apoyo. —Sé que todo estará bien. ¡Eres el mejor!
Él se rió y asintió con la cabeza antes de finalmente entrar al auto, y luego lo vi irse nuevamente.
Molesta por pasar tan poco tiempo c