— ¿Ella está bien? —
[ Sí, algo ida, pero está bien ]
— Bien e iré para allá —
[ Don Darío no es necesario y me parece que ya va de regreso a la mansión ]
— Estén atentos y cualquier cosa me avisan, asegúrate que regrese bien —
[ De acuerdo ]
Korina regreso a la ciudad, en su mente muchas cosas, afirmándose que su deber era darle un futuro a su hijo y aunque empezaba a sentir algo por Don Darío, era su imposible y solo un adorno que decora su oficina. Para horas de la tarde casi para ir a dejar Lían de nuevo en la guardería e ir a trabajar ella tomó su celular.
[ Hola ]
— Profesora estoy de acuerdo con el trabajo que me ofreces —
[ Pero que felicidad, la idea es abrir en diciembre y sí te vas para noviembre me ayudará muchísimo para ordenar y que le ayudes a mi hermana ]
— ¿Entonces quieres que entre a trabajar con usted en noviembre? —
[ Me gustaría y espero no sea un inconveniente ]
— No hay problema, puedo entrar en noviembre y así me das tiempo de renunciar, también coo