Este la acercó a él dónde comenzó a besar su piel mientras ella forcejeaba — Vamos preciosa y nos podemos divertir —
— Qué no — Korina le dio una bofetada al meter su mano por debajo de su falda.
— Te dije que me diviertas —
Antes de que Korina pudiera reaccionar, la figura de Don Darío se levantó como un relámpago. Su puño impactó directo en el rostro de Yasin, haciéndolo retroceder con un grito. El silencio cayó sobre el salón, la música se detuvo, y todos contuvieron el aire mientras Don Darío fulminaba con la mirada al atrevido.
Pero para Korina, la humillación ya estaba hecha. Verlo en medio de mujeres que se burlaban de ella y, luego, la violencia, solo aumentó la tormenta en su interior.
— Te aseguro que con esto les prometo que si vuelven a tocar a mi dama les romperé cada parte de sus cuerpos y Don Yasin no te preocupes por volver a surtir a mis casinos de tu comida —
Farid nuevamente detuvo a Don Darío y sacando un pañuelo se limpió la sangre de sus manos.
— Te demanda