Farid entendió e igual estaría anuente a ella — Bien y estaré anuente —
Don Darío de reojo observó como salió con Samanta y tomando una distancia se acercó a Farid — ¿A dónde va Korina? —
— Dijo que le dolía la cabeza y que iría cerca del balcón, ya avisé a seguridad —
— Ya veo —
Korina tomo aire y miro el gran jardín iluminado, la fuente con una estructura de una mujer desnuda solo con un jarrón.
— ¿Te sientes bien? —
— Sí, solo me duele la cabeza y jamás había estado en una fiesta de esta manera, es impresionante más no de mi agrado si te soy sincera — Con una sonrisa, sabía que ese no era su mundo.
— Ja, ja, ja, es normal y no es de nuestra forma de celebrar un día importante — Samanta reía y Korina la acompaño.
— Por supuesto que no, unas basuras como ustedes jamás serán de nuestro grupo social, están solo para servirnos —
Korina volteó y era la señorita Yerlin acompañada de dos mujeres más — Señorita Yerlin, buenas noches —
— Ja, ja, ja, te crees superior solo por estar