— Ya veo… — Ella recorrió la habitación con la mirada — Quedó bonito —
— El baño también lo están remodelando. Lo entregan en unos días… después seguirán con la oficina —
Sin darle más espacio a preguntas, él se acercó. Le quitó suavemente los zapatos, luego se deshizo de la corbata y se acomodó encima de ella. La envolvió con sus brazos, como si al tenerla cerca pudiera anclarla a esa nueva etapa que intentaba construir.
Ambos se quedaron mirando y lentamente Don Darío subió su mano del cual la puso sobre su rostro y parte de su cabello.
— Don Darío yo he toma... —
Sin dejarla hablar le corto sus palabras con un gran beso y su corazón le dio una gran alerta en cuanto ella comenzó a hablar.
Lentamente bajo su mano hacia sus piernas y la subió sobre él, del cual quito sus zapatillas, continuó subiendo su mano disfrutando de su delicada piel, al llegar a la tira de su vestido cuidadosamente la comenzó a bajar.
Sus besos comenzaron a ser más íntimos, delicadamente y con mucho cuida