— Ya veo… — Ella recorrió la habitación con la mirada — Quedó bonito —
— El baño también lo están remodelando. Lo entregan en unos días… después seguirán con la oficina —
Sin darle más espacio a preguntas, él se acercó. Le quitó suavemente los zapatos, luego se deshizo de la corbata y se acomodó encima de ella. La envolvió con sus brazos, como si al tenerla cerca pudiera anclarla a esa nueva etapa que intentaba construir.
Ambos se quedaron mirando y lentamente Don Darío subió su mano del cual