Korina suspiró, recostándose en el asiento — Es complicado todo esto. Las relaciones cada vez me parecen más trágicas. Yo mejor me dedico a Lían y ya —
— No. Yo quiero una esposa. Hijos. Una familia. — Dijo él con firmeza, como quien se confiesa sin pensarlo demasiado — Estuve siempre solo. A temprana edad mi padre me metió en el negocio, sin opción de elegir —
Ella lo miró, curiosa — ¿Y qué hubieras elegido? —
Él sonrió, misterioso — Buena pregunta. Cuando tenga una respuesta te la daré —
El r