Perspectiva de Jaik:
Nunca pensé que algo pudiera quebrarme de nuevo.
Creí que ya no tenía nada que perder, que todo lo que podía doler había quedado atrás. La vida me demuestra que no podía estar más equivocado.
Jaik:
Desde hacía días sentía a Liyeth inquieta.
Su energía vibraba diferente, como si algo estuviera tratando de apagar su luz a la fuerza. No debí dejarla sola.
A pesar de que fui tras ella. No debí confiar en que esta zona estaba controlada.
Cuando escuché su respiración entrecortada, ese sonido tan humano, tan frágil, supe que algo estaba mal.
Me moví entre las sombras con un impulso que no recuerdo haber sentido antes.
Era como si alguien me arrancara el pecho desde adentro.
Entonces la vi.
Liyeth estaba rodeada por demonios clase III, criaturas que no deberían estar aquí, no sin permiso. Tres de ellos, armados con grilletes hechos para quebrar voluntades celestiales.
Ella luchaba. Luchaba como si pudiera incendiar el infierno con solo respirar.
Siem