Liyeth:
Estamos en la bañera abrazados. El agua tibia rodea nuestros cuerpos como si quisiera retenernos, impedir que la realidad nos alcance. Y, aun así, sé que no puedo quedarme más tiempo aquí. Por más que desee permanecer en los brazos de Jaik, aferrarme a su calor, esconderme en su piel… no puedo.
Salgo de la bañera despacio, como si cada gota que cae de mi cuerpo fuera un segundo menos a su lado. Él me observa con el rostro adormilado, la barba húmeda y algunas gotas resbalando por su m