Mundo ficciónIniciar sesiónValeria ya estaba sentada cuando Sofía entró en el despacho. No levantó la vista de inmediato; tenía la pantalla dividida entre gráficos, correos marcados como urgentes y un informe que Martha había dejado preparado antes de que amaneciera. Reverte Mobility no daba tregua. Nunca la había dado. Y desde que ella había asumido el control, menos aún.







