Mundo ficciónIniciar sesiónValeria se pasó por la oficina de Sofía cuando el edificio empezaba a vaciarse, esa franja ambigua del final de la tarde en la que los despachos aún están encendidos pero el ruido ha bajado lo suficiente como para que las decisiones parezcan más graves de lo que son. No avisó. No quería convertir aquella visita en un acto oficial ni en una rectificación evidente de la mañana. Solo… comprobar.







