….Caleb Evans….
Me quedé mirando el ventanal de mi oficina mientras la ciudad brillaba abajo como un tablero de ajedrez que me pertenecía.
Con mi poder había ordenado que revisaran hasta el último registro del laboratorio.
No aceptaba errores cuando se trataba de mis únicas muestras.
El jefe de investigación apareció con una carpeta en las manos y la voz tensa.
—Señor Evans… encontramos algo irregular.
—Habla —le exigí sin mirarlo.
—Hubo una inseminación equivocada. La mujer que recibió su material genético no fue Sara Jenkins. Fue… una desconocida.
Giré de golpe.
—¿Cómo que una desconocida? ¿Dónde está ahora?
—Eso es lo más extraño —dijo el hombre—. Desapareció del país pocos días después del procedimiento. No dejó rastro.
Apreté los puños.
—Quiero un nombre. Un rostro. Algo.
—Estamos rastreándolo, señor. Pero hay más… —suspiró y habló—. La mujer que la ayudó a irse fue Sara Jenkins.
Sentí una oleada de furia recorrerme el cuerpo.
—¿Estás diciendo que Sara…?
—Sí. Ella localizó a la v