Fahriye habló con serenidad.
—Quiero hablar con Zayn a solas, por favor.
Pero Zayn asintió sin hacer preguntas.
—Será un honor.
Ambos comenzaron a caminar hacia las puertas del salón.
Mientras se alejaban, los consejeros reales empezaron a organizar discretamente los preparativos para un posible compromiso.
La jequesa Alya observó a su hijo con los ojos llenos de emoción.
Desde hacía muchos años había imaginado a Fahriye como la esposa de Zayn.
La había visto crecer.
La recordaba corriendo por a